Y entonces habló Calviño

Es evidente que la crisis consecuencia de la pandemia afecta a todos los ámbitos de la economía, y que son pocas las empresas que no lo están pasando rematadamente mal. Por eso el anuncio de dos grandes entidades bancarias de «prescindir» de una parte importante de sus plantillas es, sin duda, una pésima noticia que se convierte en un sarcasmo cruel cuando de paso nos enteramos que los directivos de estas entidades van a recibir unos «bonus» sustanciosos.