Siempre nos quedará Margarita

Es insólito que en un país democrático un vicepresidente del Gobierno defienda que se puede insultar y descalificar a periodistas y medios de comunicación. Durante mis años de ejercicio del periodismo una de las primeras lecciones que aprendí es que algunos los políticos suelen confundir información con propaganda. Creen que los medios de comunicación y los periodistas son estupendos cuando se comportan como palmeros y denostan a quienes se sitúan en una posición distante de cualquier partido.