Por y para Sánchez

Hay políticos que aspiran gobernar para el conjunto de la ciudadanía y no solo para sus presuntos votantes. Otros, su sectarismo les lleva a gobernar exclusivamente para los suyos sin importarles el resto de los ciudadanos. En mi opinión, el buen gobernante es el que procura que su gestión favorezca y sea aceptada por la mayoría de la sociedad.