«Nos matamos y culpamos a dios»

Abir, un adolescente árabe, pierde a su familia en el ataque israelí a un campo de refugiados del Líbano. Jacob, recluta judío, participa en la acción que determinará sus vidas. Abir soñaba con ser ingeniero, pero será un terrorista internacional. Cruzará de nuevo su vida con la de Jacob años después en una Europa sacudida por el terror islámico. Ambos protagonizan De ninguna parte (Plaza & Janés), octava novela de Julia Navarro (Madrid, 67 años) que habla de desarraigo, integrismo, odio, terrorismo, y de las presiones del poder en los medios de comunicación. «Es una novela de acción para la reflexión, de aquí y de ahora», dice su autora.