Ni pizca de gracia

Imagínense por un momento que cualquier dirigente del PP o de Ciudadanos hubiera tenido la lamentable ocurrencia de hacer un comentario machista y grosero sobre las enfermeras. Con razón, con toda la razón, se habría armado un escándalo mayúsculo y sin duda dirigentes socialistas del PSOE y de Podemos, habrían salido en tromba pidiendo la dimisión del protagonista de esos comentarios.