Les entra en el sueldo

Pedro Sánchez y Pablo Casado, sino por responsabilidad al menos porque les entra en el sueldo, tienen la obligación de hablar y llegar a acuerdos para la renovación del Consejo General del Poder Judicial o del Tribunal Constitucional. Una negociación a la que Pedro Sánchez no puede ir intentando que sea un «trágala» para Casado ni Casado poniendo condiciones imposibles para Sánchez. Resulta incomprensible que Pablo Casado lleve dos meses intentando hablar con el Presidente y que este haya querido resolver la papeleta con una simple llamada de teléfono. Pero también hay que preguntar si Casado quiere llegar a un acuerdo o prefiere esquivarlo por puro cálculo electoral.