«Había muchas mujeres como Amelia Garayoa, pero sus historias no se han contado nunca»

Irene Escolar recogió en 2015 el Goya a la Mejor actriz revelación por la película Un otoño sin Berlín. Habitual sobre las tablas, aquel día agradeció desde el escenario el esfuerzo de todas las personas que habían hecho posible -incluido el taxista, Mariano-, que llegara a tiempo a la gala desde la obra de teatro que representaba en Zaragoza. A su padre le agradeció haberle enseñado «a tener paciencia», y a su madre, haber aprendido «vivir».