Caza mayor

El nuestro es un país peculiar. Durante años hemos escuchado rumores sobre la vida privada-sentimental de don Juan Carlos sin que a nadie le provocara el menor escándalo. Es decir, no damos importancia a las cosas del “corazón”. Son cosas de los Borbones, se decía con indulgencia. Claro que la indulgencia se acabo el día en que se descubrió que en plena crisis económica, con el país entero padeciendo los efectos devastadores de esa crisis, el entonces rey se había permitido el lujo de irse a cazar elefantes a Botswana acompañado de una señora de nombre Corinna y apellido complicado.